Agencia Local de la Energía de Benalmádena
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La energía es un recurso imprescindible para que pueda existir vida en nuestro planeta. Necesitamos energía para movernos, para comunicarnos, para la iluminación y climatización de nuestros hogares, para la fabricación de bienes, etc...

Para realizar cualquier acto que implique un cambio (un movimiento, una variación de temperatura, una transmisión de olas, etc.), se necesita la intervención de la energía. Por tanto, podríamos definirla como una propiedad de todo cuerpo o sistema, gracias a la cual, éste se puede transformar modificando su situación o estado, así como también puede actuar sobre otros cuerpos o sistemas provocando procesos de transformación. Esta propiedad se manifiesta de modo diferente: son las diversas formas de energía: química, nuclear, potencial, cinética..., transformables las unas con las otras.

La sociedad actual utiliza la energía como si no existieran límites, pero sí que existen. En este sentido, uno de los mayores problemas ambientales a los que el mundo se enfrenta es al cambio climático, a lo que la comunidad internacional ha reaccionado, como primer paso, asumiendo un compromiso de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través del PROTOCOLO DE KYOTO.

Pero a pesar de su importancia, el cumplimiento de Kyoto no es una solución suficiente: tenemos que pensar que tres cuartas partes de las emisiones de CO2 en la atmósfera son debidas a la quema de combustibles fósiles. La única alternativa a este modelo se encuentra en el fomento de las energías renovables y supone implicar a la ciudadanía y hacerla consciente del papel tan importante que puede jugar a través del ahorro y el uso racional de la energía.

La suma de los hábitos cotidianos en el consumo de la energía por parte de todos nosotros también se hace sentir directamente o indirectamente en el medio, ya sea agotando recursos, incrementando la producción de residuos, etc. Por esto es importante tomar conciencia de este hecho y adoptar unos hábitos respetuosos con el medio ambiente y con nosotros mismos
El cambio hacia este nuevo modelo energético conlleva una serie de medidas globales que deben subordinar los intereses económicos a los intereses del medio ambiente y, por lo tanto, a la calidad de vida de las personas y las futuras generaciones.

Ahora bien, estas medidas globales no pueden obtener su efecto completo sin un cambio en el comportamiento de cada individuo que lo lleve a utilizar la energía de forma racional en sus actividades cotidianas. Esta conducta responsable en el uso de la energía se puede lograr de forma sencilla, a través de una serie de hábitos que no implican renunciar a nuestra calidad de vida y que, además de suponer un importante ahorro económico, contribuyen a la conservación del medio ambiente.

Es cierto que estas medidas de eficiencia y ahorro energéticos pueden parecer insignificantes, pero son precisamente las pequeñas acciones individuales y colectivas las que desencadenan los grandes cambios.
Todos tenemos una fuerte dependencia de la energía. Su falta puntual nos ocasiona, en muchos casos, trastornos de gran importancia. Recordemos por ejemplo los pequeños cortes eléctricos que ocasionalmente se nos presentan en casa, o la escasez de gasolina como motivo de una huelga de transporte. Estos pequeños problemas se presentan muy esporádicamente pero debemos ser conscientes de que la energía es un bien escaso que debe ser consumido con prudencia porque de lo contrario, en no muchos años, lo que ahora nos parecen incidentes puntuales de falta de suministro, pueden llegar a ser episodios habituales ocasionando graves problemas.

Conviene por ello, comenzar a reaccionar y tratar de aportar pequeños granitos de arena que hagan granero. Todos, en mayor o menor medida, tenemos en nuestras manos el consumir la energía de una manera más eficiente, tratando de que se utilice la estrictamente necesaria y no más. Te ofrecemos en los distintos subíndices en los que hemos dividido este apartado didáctico, una serie de recomendaciones prácticas y consejos que te ayudaran a aportar tu pequeño granito de arena.

Las generaciones futuras reconocerán los esfuerzos que hoy comencemos a dar, mientras tanto, recibe nuestro más sincero agradecimiento.

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