PECIO ISABELLA


A finales de julio de 1961 se produjo el hallazgo en la playa de Torrequebrada entre los restos de un naufragio, de una escultura de mármol blanco y 1.50 m de altura representando a Dionysos, pieza que, nada más descubrirse, se vino considerando erróneamente como obra de época romana. Esta escultura que fue enviada a Málaga, donde ingresó en el Museo Arqueológico Provincial y permaneció expuesta al aire libre en la Alcazaba.

A comienzos de agosto de 1961 comienzan los trabajos para explorar los restos subacuáticos, demostrándose que correspondían a una embarcación de época contemporánea. En noviembre de 1974, el barco hundido de Torrequebrada, que ya empezaba a ser denominado entre los aficionados a las prácticas submarinas como el "Pecio de los Santos", probablemente por las estatuas en él contenidas, ofreció otro nuevo descubrimiento: los submarinistas del Grupo de Actividades Subacuáticas "Los Delfines" recuperaron una estatua de una Diana de 1.50 m. de altura, que igualmente en un principio se creyó antigua y que fue depositada en el Museo Municipal de Benalmádena. El estilo semejante de ambas estatuas, el idéntico mármol blanco, las mismas medidas, la semejante composición con los brazos derechos levantados y doblados sobre la cabeza, indican que tanto la Diana como el Dionisos encontrado trece años antes, son obras de un mismo taller y ambas piezas son neoclásicas decimonónicas. En esta ocasión se procedió a la extracción de un buen número de losas de mármol blanco con ligero veteado gris que parece ser de las canteras de Carrara, y que se utilizaron para pavimentar algunas salas del Museo Municipal de Benalmádena antes de su reforma.

Nuevamente en el verano de 1982 aparecieron otros ejemplares de esculturas de mármol en las cercanías de este pecio, un Apolo con citara de composición muy similar a las anteriores, y un busto femenino que representa a una joven en la actitud púdica de cruzar los brazos sobre el pecho tratando de ocultar sus senos que han quedado al descubierto al desatarse de su hombro izquierdo la abotonadura con que en ese lado se sostenía el leve vestido que la cubre.

El Grupo de Arqueología Subacuática Nerea culminó la investigación con el descubrimiento de la identidad del navío naufragado, era el Isabella, un brig-barc inglés propiedad del naviero Robinson que se hundió por la fuerza del temporal en la costa de Benalmádena el 4 de marzo de 1855 cuando viajaba, comandado por el capitán Brown, con una carga de mármoles, desde Génova hasta Calcuta, probablemente para adornar una villa con estatuas de tipo clásico.