LOS MOLINILLOS


Los resultados de esta intervención arqueológica, han aportado una importante fuente de información para el conocimiento histórico de la cultura romana en la costa, especialmente en el ámbito socioeconómico.

En este enclave se desarrollaron importantes actividades industriales desde el siglo I d.C. hasta al menos, comienzos del siglo V d.C., momento en el que se abandona el horno y se confirma el cese de la producción de envases destinados fundamentalmente al transporte de salazones.

Gracias a la superposición de estructuras, se han podido determinar varias fases de ocupación en la zona: primero con la producción de aceite y posteriormente con la de salazones.

La producción de aceite cumplió una importante función en la villa de Benalmádena Costa, desde donde posiblemente, se exportó el producto en grandes cantidades hasta el puerto de Malaca para ser distribuido por el mediterráneo o incluso iniciar las rutas de exportación desde la ensenada de Torremuelle, única vía comercial de Benalmádena.

Este producto, de reconocida fama en la Bética a partir del siglo I. d.C. y con una importante presencia en el mediterráneo en época de los antoninos, fue elaborado en un torcularium de "ara quadrata" y pavimento de opus spicatum con al menos dos prensas que vertían el líquido oleaginoso a piletas o labrum hoy desaparecidas.

Estas consideraciones generales en torno a la producción del aceite nos permiten suponer que en los primeros momentos de ocupación de la villa (situada a tan solo 530 m.) se iniciaron las actividades industriales a lo largo de toda la costa benalmadense.

La construcción y reestructuración de la factoría en época tardorromana continuó ocupando el mismo lugar en el que se estableció el torcularium de aceite, imaginamos que por su espléndida ubicación y por su proximidad al arroyo de la Neá que les abastecía de agua dulce (necesaria para este tipo de actividad industrial).

El cese de la producción de envases en este enclave, se produce a finales del siglo IV o inicios del V d. C. pero este fenómeno no implicaría el abandono total de la zona, ya que, según el material arqueológico se observa una continuidad hasta al menos, mediados del siglo VII d.C.

Contamos con indicios arqueológicos que corroboran la proximidad de zonas residenciales de cierta suntuosidad. El carácter residencial de algunos establecimientos, justifica en algunos casos su asociación con las lujosas villae a mare itálicas, por lo que, barajamos la hipótesis de la existencia de conjuntos residenciales de lujo próximos cuyos propietarios estuvieron probablemente ligados a las pujantes oligarquías comerciales.