ÁREA INTERMEDIA

En la Baja Centroamérica, tras una larga etapa de pequeñas aldeas agrícolas muy conservadoras, la introducción del maíz mexicano hacia el 300 a. C. permitió un aumento de la población y el surgimiento de pequeños centros ceremoniales que fueron creciendo a medida que hubo un comercio estable con Mesoamérica. Entre el 500 y el 800 d.C. la influencia de las culturas del antiguo México fue cada vez mayor, iniciándose la tradición de cerámicas polícromas; los caciques aumentaron su poder y la sociedad se fue jerarquizando.

Hacia el 900 d.C. los Chorotegas que procedían de México, se asentaron en la costa del Pacífico de Nicaragua y el Noroeste de Costa Rica. Hacia el 1200 se establecieron también en la misma zona los Nicarao, otro pueblo mesoamericano cuya lengua era una variante de la que hablaban los aztecas. Fue el momento de mayor auge de la zona con una sociedad compleja casi urbana. Su calendario ritual y religión eran similares a los mesoamericanos.

En el altiplano central de Costa Rica vivían los Huetares. Como los habitantes de la región del Diquís costarricense, eran descendientes de los más antiguos pobladores y sus lenguas estaban emparentadas con la de las gentes del norte de Sudamérica. Se organizaban en jefaturas con poderosos caciques.

En cuanto a la zona de los Andes del Norte (Colombia y Ecuador), algunas aldeas costeras de mariscadores pescadores vivían de manera estable y conocían la cerámica. La introducción del maíz hacia el 2800 a.C. permitió que los poblados creciesen y algunos tuvieran montículos ceremoniales. Desde este período Formativo (4.000 – 500 a.C.) se desarrolla en la costa ecuatoriana y en la sur de Colombia un comercio hacia el norte con el Occidente de México y la costa del Pacifico centroamericana; y hacia el sur con el antiguo Perú por la costa y por los Andes. El comercio del Spondylus princeps, una concha roja y nacarada de los mares tropicales usada en el antiguo Perú para los rituales y el adorno en todas las épocas.

En el período de Desarrollo Regional o Subandino los señoríos costeros se especializaron, cada uno, en el comercio con una determinada área de Mesoamérica. Esto permitió que cada señorío produjera objetos con formas locales muy características. Acogieron la orfebrería, originaria del antiguo Perú, y la introdujeron en el antiguo México y más tarde, el cobre y el bronce. Son las culturas Tumaco-La Tolita de la costa colombiana-ecuatoriana, y las culturas Jama-Coaque, Bahía y Guangala en la costa de Ecuador. Y las culturas San Agustín, Quimbaya y Calima del interior colombiano.

En el último periodo de Integración Regional o de Confederaciones (700 a 1550), los señoríos costeros se convirtieron en ciudades y, a excepción de Tumaco-la Tolita, formaron una liga cuya hegemonía detentaba el gobernante de los Manteño. Los cacicazgos andinos crearon confederaciones de nivel posiblemente estatal. Junto a estas sociedades complejas se mantuvieron pequeños señoríos y tribus poco conocidas. Sobre 1475 los Incas conquistaron la confederación de pueblos Cañaris y otros que señoreaban los Andes ecuatorianos.