MÚSICA

La música en el antiguo México tuvo un papel de gran importancia en numerosos rituales, pues era utilizada para alcanzar estados místico-religiosos; así, por ejemplo, sonaba en ceremonias de veneración a los fenómenos naturales, celebraciones de nacimientos, matrimonios y defunciones, así como en sacrificios de prisioneros de guerra. Los músicos prehispánicos poseían una gran riqueza en instrumentos musicales, siendo los de viento los más frecuentes.

Uno de los instrumentos de cerámica más frecuentes en toda América son las ocarinas y los silbatos de formas variadas: animales, plantas, humanas e incluso de instrumentos músicos. Las aves suelen ser las más frecuentes. Se encuentran también flautas de cerámica.

Las vasijas silbadoras (tienen un silbato incorporado de manera que silban al moverse el líquido) son características del antiguo Perú y de Ecuador. Los pueblos del Occidente mexicano las introdujeron en Mesoamérica, aunque en esta zona son poco frecuentes. En el antiguo México son, en cambio, frecuentes las vasijas con patas sonajas, asociadas al dios de la lluvia y del trueno. Brazaletes, tobilleras y otros adornos podían tener pequeñas sonajas o cascabeles que se añadían a los instrumentos músicos.

Los instrumentos de cuerda eran desconocidos, por lo que tuvieron gran importancia los de percusión, diversos tipos de sonajas (asociadas a los chamanes y a la lluvia) y tambores. Las flautas, simples y compuestas, tuvieron una notable importancia.